Fabricadas en transparente u otros colores, son uno de los materiales de protección más utilizados en sectores como la logística, el comercio electrónico, la industria o las mudanzas.
Su estructura de burbujas de aire crea una capa amortiguadora que protege los productos frágiles, reduciendo el riesgo de daños durante la manipulación o el transporte.
Además, su ligereza permite optimizar el peso del embalaje, ayudando a reducir costes logísticos.